12 tendencias en tecnología para 2020 que no te puedes perder (II)

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Hace unos días publicamos la primera parte de este resumen de tendencias en tecnología para 2020 en el que repasábamos algunas de las que van a ser protagonistas en el ámbito empresarial, en los centros de datos, en la industria y en las telecomunicaciones. En esta segunda entrega completamos el resumen con un análisis de tendencias en tecnología de consumo y en aspectos como la fuerza laboral, las redes sociales o las regulaciones que pueden ser más importantes para el desarrollo de nueva sociedad digital. Como apuntábamos en la primera entrega, es posible que haya algunas que no hayamos incluido o con las que no estés de acuerdo, de manera que correcciones, comentarios y añadidos serán bienvenidos.

7.- Todo “as a Service” y más economía colaborativa y circular

Ya te lo imaginas, todo el mundo está buscando descubrir el nuevo modelo de negocio del mundo digital al estilo de Uber, Airbnb, Wallapop, Netflix, las plataformas de compartición de vehículos… Por el camino, es evidente que vamos a ver como más y más empresas reconducen sus esfuerzos a ofrecer servicios o modalidades de pago por uso y por suscripción de sus productos tradicionales. Los fabricantes de coches no sólo están apostando por plataformas de “car sharing” y por el renting, sino que ya ofrecen cada vez más modalidades de suscripción que permiten que el consumidor tenga una seguridad con respecto al gasto que va a suponer su vehículo mensualmente, sin tener que hacer frente a un importante pago inicial, y con la ventaja de un contrato flexible que le permita, por ejemplo, usar a diario un vehículo eléctrico y cambiar a un cómodo SUV para sus salidas de fin de semana o en vacaciones. Se espera que en 2026, los programas de suscripción de vehículos ya alcancen un 10 por ciento de los ingresos del sector, aunque hay que contar con el impacto de fenómenos del propio car sharing y medios de transporte alternativos que también desplazan al vehículo en propiedad al modo tradicional.

Si esto sucede en un segmento como el del automóvil o en el del transporte en general, imagínate cómo es el panorama en el terreno de la tecnología. Las organizaciones acuden cada vez más a empresas que ofrecen como servicio toda la infraestructura tecnológica: los dispositivos, las comunicaciones, y hasta los proyectos de transformación digital en modo de pago por uso. Así, cada vez es más habitual el “device as a service” o los proyectos como servicio en los que el proveedor se tiene que implicar para el éxito del cliente si quiere mantener la suscripción. Esta tendencia la estamos viendo ya en consultoras de tecnología o de transformación digital, integradores o empresas de mantenimiento, y está llegando con fuerza también al terreno de consumo.

En un terreno muy distinto, el del consumo, también vemos esta tendencia. La propia Apple promociona más sus iPhone en este modo de pago mensual con derecho a renovación cada dos años que la propia venta tradicional del dispositivo. El fabricante se asegura así la renovación del equipo y evita que los usuarios alarguen demasiado el ciclo de vida (algo que sucede cada vez más por la madurez de la tecnología).

Por supuesto, en el terreno de la economía circular o los nuevos modelos de negocio, vamos a ver más iniciativas de “prueba y error” con apps colaborativas, apps para compraventa especializada, apps de relaciones, apps para trabajar en equipo o para organizar el ocio, y muchas otras que evidentemente serán una sorpresa. No obstante, la probabilidad de que alguna nueva app de este tipo triunfe o destaque es baja debido a la saturación de opciones y la dificultad de dar con un modelo de monetización que las haga rentables.

8.- Más sostenibilidad e igualdad, ¿más greenwashing?

Probablemente habrás comprobado como la mayoría de las grandes empresas, y en especial las del mundo de la tecnología están llevando a cabo acciones para mostrar su preocupación por el respeto al medioambiente o su compromiso con la sostenibilidad. Algunas compañías aseguran que utilizan energía “verde”, libre de emisiones, que usan materiales reciclados en sus productos o en su embalaje, o que llevan a cabo distintas actividades que disminuyen su impacto en la naturaleza. Todas estas acciones se enmarcan dentro de lo que llamamos “green marketing” o incluso “greenwashing”, que significa básicamente que son estrategias de relaciones públicas y publicidad para acercarse a los usuarios, cada vez más conscientes y preocupados por el cambio climático.

En los próximos años, es probable que sea más evidente (ya lo es para muchos consumidores) cuando las empresas realmente tienen esta conciencia ecológica o cuando sencillamente se trata de un discurso dentro de este marketing ecológico.

De forma paralela, es seguro que vamos a comprobar cómo surgen nuevas empresas y tecnologías que se apoyan en el respeto al medio ambiente o que directamente aportan nuevas formas de reducir emisiones, eliminar materiales contaminantes o sirven para limpiar de contaminación los océanos, ríos o de cualquier otro lugar. Por ejemplo, aunque cada cierto tiempo vemos noticias que apuntan a nuevas baterías sin litio y no contaminantes, es posible que en 2020 empecemos a ver ya nuevas tecnologías de baterías con aplicación real y no sólo hallazgos de laboratorio.

Lo que es seguro es que los consumidores van a ser cada vez más conscientes de todos estos asuntos que tienen que ver con la sostenibilidad y los estados van a introducir regulaciones más estrictas al respecto, de manera que las empresas tendrán que adaptar toda su maquinaria de producción, las materias primas que emplean y la forma en que se extraen o producen (como sucede con el coltán que se emplea en todo tipo de componentes electrónicos), y sus productos finales para demostrar (y no sólo mostrar) su compromiso medioambiental.

9.- Más diversidad, igualdad y conciliación

Del mismo modo que la sostenibilidad es un elemento clave para la sociedad y los consumidores; aspectos como la igualdad, la diversidad y el respeto a la dignidad y la mejora de las condiciones de los trabajadores van a ser otra de las preocupaciones de la próxima década. Del mismo modo que hemos visto como la digitalización y la economía circular traen grandes beneficios para los ciudadanos, también comprobamos cómo pueden servir para que surjan colectivos explotados por estas plataformas.

Por ello, profesionales y trabajadores en general, así como consumidores y gobiernos van a tener muy en el punto de mira a empresas y tecnologías que atenten contra la dignidad o las condiciones de su fuerza laboral. Por parte de las empresas vamos a ver también un movimiento hacia la mejora de la conciliación de la vida personal y laboral para captar y retener al mejor talento, evitar la fuga de trabajadores y mejorar la productividad, la moral y cohesión de su capital humano.

9.- La tienda es también un lugar de servicios y experiencia

Otro de los segmentos que está en plena transformación es el del retail y, como muestran empresas especializadas en su “digitalización”, el futuro de las tiendas físicas pasa por la creación de espacios de experiencia y servicio. Un buen ejemplo es como Apple usa sus tiendas para ofrecer formación en ellas y como centros de servicio y reparaciones. Evidentemente, como sucede en sectores como el automóvil, el servicio postventa puede ser tan rentable como la propia venta y las empresas empiezan a entender que es un punto de contacto clave con sus clientes.

Los expertos en retail distinguen entre el hecho de comprar y la actividad de “ir de compras” como parte del ocio de los consumidores y las grandes marcas de productos de consumo están reconvirtiendo sus tiendas con este enfoque. Por otro lado, los grandes del comercio electrónico y marcas que habían basado su estrategia en la venta en línea están también abriendo tiendas físicas (como es el caso de AliExpress o Xiaomi).

Por supuesto, otro de los elementos clave de la tienda física es la progresiva digitalización del propio comercio físico, mediante balizas Bluetooth (beacons), cámaras inteligentes, pantallas adaptativas y todo tipo de tecnologías para unir al usuario online o digital con el comprador que físicamente entra en la tienda. Toda esta tecnología permitirá disponer de una información más completa sobre los clientes y ofrecerles una experiencia más cómoda, evitando, por ejemplo, esperas en las cajas de pago con la posibilidad de pagar sus compras directamente desde su smartphone. Así vamos a ver cómo se diluyen barreras entre compradores o usuarios del mundo físico y los clientes online en todos los aspectos.

10.- Movilidad, llega la moda plegable

En el terreno de la movilidad, sin duda la gran tendencia ya la conocemos porque se ha inaugurado este año con los primeros dispositivos plegables y de doble pantalla de fabricantes como Samsung, Motorola, Lenovo o incluso Microsoft. De momento, al ser dispositivos con un precio muy elevado (bien sea smartphones, portátiles o dispositivos de tipo tableta), no está claro si van a consolidarse como opciones populares Sin embargo, en 2020 es probable que empecemos a ver dispositivos plegables en rangos de precios más asequibles, lo que sí dará una idea del potencial de este tipo de móviles. Lo que sí vamos a ver en cualquier caso es más experimentación en posibles “formatos tipo” como móviles que se convierten en una pseudo tableta (como el Galaxy Fold) o los que buscan hacerse muy compactos (como el Motorola Razr); así como tabletas o portátiles que experimentan con doble pantalla (como el Lenovo ThinkPad X1) o una segunda pantalla como tienen los Asus ZenBook Pro Duo.

5G, más cámaras, mejor pantalla…

Más allá de la llegada de dispositivos plegables, en los dispositivos “convencionales” vamos a ver la popularización de la conexión 5G, a pesar de que la cobertura estará todavía casi limitada a las grandes ciudades. Progresivamente veremos como se amplía la cobertura y las ofertas para disfrutar de mayores velocidades a las que se consiguen con los 4G+ actuales que llegan ya a velocidades cercanas a 1Gbps. Lo que no está claro es si vamos a ver ya casos de uso originales de las conexiones 5G que convenzan a los usuarios de la necesidad de actualizar sus dispositivos y tarifas.

Además, como estamos viendo desde este año, el aspecto fotográfico va a seguir siendo uno de los caballos de batalla de los smartphones, y se va a mantener la tendencia de incorporar mayor número de cámaras y sensores a los teléfonos, ya sea para aumentar las posibilidades fotográficas, o en forma de sensores especializados para vídeo, sensores de profundidad y los llamados TOF (time of flight) con funciones 3D, de reconocimiento facial o con aplicaciones en realidad aumentada. Otro de los terrenos de mejora tiene que ver con la inteligencia artificial que se aplica a numerosos aspectos (incluyendo el fotográfico como vemos en las tecnologías de fotografía computacional de Apple o Google), y vamos a ver también cómo mejoran las pantallas sobre todo en los que respecta a las velocidades de refresco como el OnePlus 7 y su pantalla de 90 Hz que ofrecen una visualización más fluida.

Wearables estancados, solo destaca Apple

Curiosamente, mientras los smartphones van logrando encontrar algunos aspectos para mantener el interés de los consumidores como el de la fotografía, el mercado de dispositivos wearables no logra dar con el camino que los haga realmente interesantes. Más allá del Apple Watch que ha logrado incorporar funciones que lo convierten en un dispositivo médico gracias a su capacidad para realizar electrocardiogramas, el resto de los dispositivos no ha sido capaz de ir más allá de servir para controlar el ejercicio o mostrar notificaciones, de manera que nos vamos con distintas generaciones de relojes y pulseras cada vez más económicos.

Un caso excepcional son sin embargo los auriculares inteligentes y con tecnología “true wireless” como los AirPods de Apple que definitivamente han conquistado a un gran segmento de usuarios que está dispuesto a pagar su elevado precio a cambio de la comodidad que ofrecen. En este tipo de auriculares vamos a seguir viendo funcionalidades extra como asistentes inteligentes o sensores para cuantificar la actividad física, aunque no está claro si los usuarios sencillamente quieren buen sonido, autonomía y sobre todo la conveniencia de no tener que llevar cables.

11- Regulaciones en alza y control sobre la inteligencia artificial

Durante los últimos años hemos visto cómo algunas de las regulaciones más controvertidas son las que tiene que ver con el mundo digital. Así, 2019 ha sido el año de la entrada definitiva de la RGPD que rige en Europa y que regula el uso de los datos personales por parte de las organizaciones y los derechos de los usuarios sobre su propia información. De igual manera, otras regiones están adoptando regulaciones similares como es la la Ley de Privacidad del Consumidor de California (CCPA), que pueden influir de manera decisiva en el despliegue de tecnologías que se pueden aplicar a determinados países y los recursos e infraestructura que se requieren para cumplir con ellos. Por ejemplo, el tratamiento de imágenes o el reconocimiento facial mediante inteligencia artificial pueden verse limitados por las leyes y reglamentos de distintos países o zonas geográficas.

Inteligencia artificial transparente y bajo control

Del mismo modo, la proliferación de tecnologías basadas en inteligencia artificial, también van a provocar la llegada de regulaciones sobre su uso, como por ejemplo en el caso de las armas en el que las que pueden convertirse en una amenaza muy difícil de controlar y ya son numerosos los estados, así como organizaciones no gubernamentales y de todo tipo que se están uniendo para prohibir los llamados robots asesinos o las armas inteligentes y autónomas.

No eres tú, es el algoritmo

Por otro lado, uno de los aspectos más espinosos que tienen que ver con la inteligencia artificial, y muy unido a la comunicación y la información, como las redes sociales o las propias búsquedas o recomendaciones, es el de los algoritmos que están detrás de estas aplicaciones. Por ello, una de las grandes tendencias que vamos a ver y que ya estamos sufriendo es la necesidad de dar transparencia a estos algoritmos, que pueden hacer que veas un tipo de contenido en redes sociales, o que tus búsquedas generen unos determinados resultados y que puede terminar siendo una forma de manipulación de la opinión o del mercado.

En los últimos años, compañías como Google han estado en el punto de mira de instituciones como la Comisión Europea y en los próximos años, los poderes públicos y los legisladores van a tener que trabajar duramente para evitar que los ciudadanos seamos víctimas de estos algoritmos que pueden manipularnos o incorporar sesgos (intencionados o no) que supongan una discriminación para segmentos de población. Así, no sólo deberemos contar con la información personal que se puede almacenar y explotar sino con el modo en el que ésta se procesa que debe ser transparente para evitar esta manipulación.

12.- Redes sociales, información, desinformación, manipulación

En lo que tiene que ver con las redes sociales, parece claro que su influencia en todos los ámbitos de nuestra vida va a seguir en aumento y en ellas seguirá triunfando el contenido efímero y el audiovisual. Las marcas van a seguir apostando por publicidad en redes sociales y vamos a ver un aumento de las formas de comercialización de productos directamente a través de ellas, al igual que va a mantenerse con fuerza el llamado “marketing de influencers”. Uno de los cambios más importantes que podemos ver son los que preparan redes como Instagram que ha anunciado que podría eliminar los “likes” de las publicaciones, lo que se ha visto no sólo como un modo de proteger a los usuarios, sobre todo a los más jóvenes. En este aspecto, en 2019 ha emergido con fuerza TikTok, la red social para jóvenes y adolescentes que ha alcanzado los 500 millones de usuarios activos (la mitad de Instagram, pero ya muy superior a redes como Twitter o LinkedIn), y que puede hacerse también popular entre el público adulto. Además, es probable que veamos como otras redes como Instagram adoptan ideas de TikTok en cuanto a las herramientas o en la forma de mostrar publicaciones como los “stories”, uno de los formatos cada vez más populares en Instagram, Facebook y WhatsApp.

Otras de las tendencias que vamos a experimentar es el crecimiento de iniciativas locales como grupos de todo tipo en redes sociales asociados a una ciudad, un barrio o una región; así como un impulso del soporte y atención al usuario a través de redes sociales por parte de las empresas. Según algunos estudios como el realizado por Hootsuite, los consumidores dicen sentirse frustrados cuando las marcas no ofrecen un trato más humano en redes, y es además el lugar donde los usuarios ejercen mayor presión con sus críticas a las marcas, de manera que ha llegado la hora de tener una buena estrategia y buenos profesionales en estas redes y no una mera presencia publicitaria. Por supuesto, el elemento regulatorio va a seguir siendo clave en redes sociales y vamos a seguir comprobando como gobiernos y leyes tratan de poner orden frente a fenómenos como la desinformación y las “fake news”, los mensajes que hacen apología del odio, la homofobia o los que incitan a la violencia.

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Periodista especializado con más de 18 años de experiencia en tecnología. He sido director de publicaciones como Macworld (dedicada al mundo Apple) o TechStyle (dedicada a electrónica de consumo) y después he trabajado con TICbeat.com como responsable de desarrollo de producto, como Chief Content Officer en GlobbTV y es editor de Tech4Fun (http://tech4fun.es).

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