Mayor eficiencia y flexibilidad en la nueva versión de la plataforma de Red Hat

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La nueva versión de la plataforma de infraestructura como servicio (IaaS) en la nube, escalable y ágil, Red Hat OpenStack Platform 16.2, está ya disponible. Diseñada para ayudar a las empresas a tener éxito en un mundo de nube híbrida, la nueva versión ofrece una integración más estrecha con Red Hat OpenShift. De esta manera, lo clientes pueden ejecutar nuevas aplicaciones y las tradicionales en paralelo con capacidad de red mejorada, características de seguridad, almacenamiento, rendimiento y eficiencia.

“Una base de nube privada escalable y flexible es un componente fundamental para el éxito de una estrategia de nube híbrida abierta, y creemos que Red Hat OpenStack Platform proporciona las capacidades y características para que las organizaciones se desarrollen sobre un futuro híbrido. Red Hat OpenStack Platform 16.2 perfecciona nuestro marco para las nubes privadas abiertas, mejorando la conectividad de los entornos edge, ampliando el soporte para limitar las interrupciones del servicio y alineando la solución más estrechamente con la plataforma empresarial de Kubernetes líder del sector en Red Hat OpenShift”, ha explicado Joe Fernandes, vice president and general manager, hybrid cloud platforms, Red Hat.

Las organizaciones que están trabajando en su transformación digital a menudo necesitan un equilibrio en la gestión de cargas de trabajo tanto en contenedores como en máquinas virtuales (VM), incluso cuando las nuevas aplicaciones se entregan como nativas de la nube. Con los proveedores de servicios de comunicación (CSP) en particular, Red Hat ha observado frecuentemente que sus clientes y partners están trabajando para ejecutar de manera conjunta funciones de red virtualizadas (VNFs) y funciones de red nativas de la nube (CNFs) para lograr un rendimiento similar al de los entornos bare-metal. Para ayudar a abordar esta necesidad, Red Hat OpenStack Platform 16.2 añade nuevas capacidades para:

  • Un ciclo de vida prolongado y de larga duración que permite las actualizaciones continuas de las funcionalidades sin interrupción o evitando el posible tiempo de inactividad asociado a las actualizaciones importantes.
  • La flexibilidad para ejecutar máquinas virtuales y aplicaciones nativas de la nube en paralelo, y lograr un rendimiento bare metal gracias a la integración entre Red Hat OpenStack Platform y Red Hat OpenShift, la plataforma empresarial de Kubernetes líder del mercado.
  • Elección y eficiencia a través de nuevas opciones de hardware, incluidos los procesadores Intel Xeon Scalable de tercera generación y otras arquitecturas x86 de última generación, lo que permite a los clientes construir nubes híbridas abiertas de la manera que mejor se adapten a sus necesidades, desde la arquitectura del núcleo hasta la descarga de hardware con smartNICs.
  • Almacenamiento fácil y simplificado al agregar una amplia variedad de proveedores y formatos para que los clientes puedan centrarse en la innovación de las aplicaciones y no en mantener sistemas de almacenamiento a medida o personalizados.

Llevando más conectividad al edge

En el edge, la disponibilidad de las aplicaciones tiene una mayor prioridad, especialmente cuando los sitios edge pueden tener conexiones de red intermitentes o poco fiables con la sede central. Además, mientras el procesamiento continúa en los sitios edge, hay situaciones en las que la conectividad constante con la sede central es muy importante como puede ser por ejemplo en el sistema hospitalario. La sede central del hospital puede albergar el centro de datos principal y manejar grandes volúmenes de pacientes de zonas urbanas, pero para atender a toda la población, la atención debe extenderse para incluir a los pacientes rurales. Por lo tanto, esas mismas aplicaciones deben extenderse a clínicas remotas con conectividad intermitente y espacio limitado. Extender un entorno híbrido hasta donde se necesitan los datos puede ayudar a los equipos de las distintas ubicaciones a tomar decisiones más rápidas cuando el tiempo es crítico.

Para ayudar a resolver mejor esta necesidad, Red Hat OpenStack Platform 16.2 añade el conocimiento de las zonas de disponibilidad a través de Open Virtual Networking (OVN). Esto permite a los operadores configurar los nodos en grupos, basándose en la ubicación geográfica, las fuentes de energía y el potencial de tiempo de inactividad – se puede establecer un horario para que los entornos edge puedan tener acceso al nodo con la mayor disponibilidad. Esto ayuda a dar soporte a los sitios edge remotos y a proporcionar servicios locales, a la vez que aumenta el rendimiento, disminuye la latencia del tráfico del plano de datos y mejora la resistencia general del borde.

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Israel Martínez

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